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Desde mi escritorio: Super Bowl: el espectáculo que lleva varios protagonistas

Héctor Reyes 

El Super Bowl 60, que se celebrará este domingo 8 de febrero, se encamina a convertirse en uno de los más incómodos —y reveladores— de la historia reciente de Estados Unidos. No por lo que aún no ocurre en el emparrillado, sino por lo que ya estalló fuera de él. 

La elección de Bad Bunny como protagonista del medio tiempo terminó de romper una ficción que durante años la NFL intentó sostener: que su evento más poderoso puede mantenerse al margen de la política, la migración y la disputa cultural que hoy define al país.

La controversia se volvió inevitable tras el pronunciamiento del artista puertorriqueño en los premios Grammy, donde lanzó un mensaje directo contra el ICE, una de las instituciones más sensibles y polémicas de la política migratoria estadounidense. No fue un gesto simbólico ni un comentario al paso; fue una declaración frontal, emitida desde un escenario global, con plena conciencia del impacto que tendría. Y lo tuvo.

Para millones de espectadores dentro y fuera de Estados Unidos, Bad Bunny no habló solo como músico, sino como voz de una comunidad históricamente señalada, perseguida y utilizada como moneda política. Para otros, en cambio, cruzó una línea “imperdonable”: llevar una postura política a espacios que, dicen, deberían ser exclusivamente de entretenimiento. La reacción no tardó en escalar hasta la Casa Blanca, con el presidente Donald Trump sumándose al cuestionamiento y avivando un debate que hoy divide a la audiencia del Super Bowl antes de que el balón siquiera sea pateado.

Pero hay un elemento que muchos críticos parecen ignorar deliberadamente: el Super Bowl ya no es un evento estadounidense, es un fenómeno global. Se transmite en más de 180 países, convoca a audiencias millonarias en América Latina, Europa y Asia, y se ha convertido en una vitrina donde Estados Unidos exhibe —quiera o no— su identidad y sus contradicciones. Pretender que ese escaparate no refleje la realidad social y política del país es, cuando menos, ingenuo.

En ese contexto, la presencia de Bad Bunny no incomoda por su música, sino por lo que representa: la consolidación del público latino como fuerza cultural, económica y mediática imposible de ignorar. El verdadero conflicto no es el artista, sino el mensaje. Y el mensaje es claro: el Super Bowl ya no pertenece a una sola narrativa, ni a una sola audiencia.

El aspecto deportivo

Mientras el ruido cultural crece, el aspecto deportivo lucha por recuperar protagonismo. Los Patriotas de Nueva Inglaterra llegan como el símbolo del establishment de la NFL: orden, historia, disciplina y una tradición ganadora que no necesita discursos. Frente a ellos, los Seahawks de Seattle representan la intensidad, el desafío y la constante resistencia, un equipo acostumbrado a jugar contra la presión y el entorno.

Paradójicamente, el partido parece reflejar la misma tensión que rodea al evento: tradición contra cambio, control contra expresión, pasado contra presente. 

El Super Bowl 60 no solo definirá a un campeón; dejará en evidencia hasta qué punto Estados Unidos está dispuesto a aceptar que su mayor espectáculo ya no puede ser neutral en un mundo que lo observa, lo juzga y lo interpreta en tiempo real.

Porque cuando un evento es visto por millones en todos los continentes, el silencio deja de ser neutralidad y se convierte en complicidad. Y este Super Bowl, guste o no, ya eligió hablar.

Buen fin de semana, la frase: “Hay tres cosas en la vida que nunca debes perder: tu sonrisa, tu alegría y tu forma de ser”. ¡Ánimo!

 

X_hreyes

 

Desde mi escritorio: La oportunidad mundial que tiene Coahuila

Héctor Reyes 

Este 2026 se celebra la Copa del mundo, el Mundial de Fútbol, el cual no solo representa una fiesta deportiva; es, sobre todo, una ventana histórica para el desarrollo económico, turístico y de posicionamiento internacional de diversas regiones. En ese contexto, Coahuila -y particularmente Saltillo y la Región Sureste- se encuentran frente a una oportunidad que no puede ni debe desaprovecharse.

La cercanía geográfica con Monterrey, una de las sedes oficiales del Mundial, coloca a la capital de Coahuila en una posición estratégica privilegiada. A poco más de una hora de distancia, Saltillo puede convertirse en una alternativa natural de hospedaje, descanso, gastronomía y turismo cultural para miles de visitantes nacionales y extranjeros que arribarán al norte del país durante el evento deportivo más visto del planeta.

En ese sentido, resulta oportuna la reciente presentación del gobernador Manolo Jiménez, quien expuso un plan de trabajo enfocado en aprovechar el impacto del Mundial 2026. La claridad del planteamiento y la visión de largo plazo confirman que el gobierno estatal entiende que este evento no se limita a un mes de partidos, sino que puede dejar beneficios permanentes si se actúa con estrategia y anticipación.

Desde este espacio ya habíamos hecho énfasis en la necesidad de invertir en promoción internacional, particularmente en publicidad digital dirigida a los países y a las principales ciudades de esos países que visitarán Monterrey con motivo del Mundial. Hoy, esa idea cobra mayor relevancia. Las redes sociales y las plataformas digitales son el principal escaparate para mostrar al mundo los atractivos turísticos, culturales, históricos y gastronómicos de Coahuila, y en especial de Saltillo y su Región Sureste.

La promoción que se pueda incluir en las distintas plataformas digitales, no debe ser improvisada ni genérica. Debe hablarle al visitante extranjero en su propio idioma, mostrarle que a pocos kilómetros de la sede mundialista existe una región segura, hospitalaria, con infraestructura, identidad y experiencias únicas. 

Saltillo, Arteaga, Ramos Arizpe, tienen historia, museos, vinos, gastronomía y paisajes que pueden competir a nivel internacional.

El Mundial 2026 ya está a la vuelta de la esquina. Coahuila tiene la ventaja de la ubicación y ahora también la voluntad política de aprovecharla. 

Ante este panorama, hay retos donde la coordinación de esfuerzos es fundamental y lo importante es entender que esta es una oportunidad irrepetible para proyectar al estado ante el mundo. Porque los mundiales pasan, pero el desarrollo que se construye con visión, puede quedarse para siempre.

Buen fin de semana, la frase: Ni el tiempo vuelve, ni la vida se repite. Se feliz. ¡Ánimo!

 

X:_hreyes

 

Desde mi escritorio: La IA: ¿una amenaza en las elecciones del ´26?

Héctor Reyes 

La inteligencia artificial, IA, ya no es una promesa lejana ni un concepto reservado a la ciencia ficción. En el contexto de las elecciones de México en 2026, la IA se ha convertido en un factor real que obliga a repensar cómo se ejerce, protege y fortalece la democracia. Su presencia plantea varias preguntas: ¿está México preparado para que la tecnología influya en uno de los pilares más sensibles de la vida pública? ¿la IA, es una amenaza seria para las elecciones que se desarrollarán en distintos estados el presente año?

Por un lado, el discurso institucional destaca las bondades de la IA: Automatizar procesos de fiscalización, detectar irregularidades en campañas, analizar grandes volúmenes de información y fortalecer la transparencia son objetivos legítimos y necesarios, es lo que se lee y comenta.

En un país donde la desconfianza hacia las instituciones electorales ha sido históricamente un desafío, cualquier herramienta que prometa mayor eficiencia y vigilancia resulta atractiva. Sin embargo, confiar en la tecnología sin un marco ético sólido puede ser tan riesgoso como ignorarla.

El verdadero foco de preocupación no está en el uso institucional de la inteligencia artificial, sino en su aplicación política y social sin control. La facilidad con la que hoy se pueden generar audios falsos, vídeos manipulados o campañas automatizadas de desinformación representa una amenaza directa a la deliberación pública. En un entorno polarizado, donde las redes sociales ya funcionan como cámaras de eco, la IA puede amplificar mentiras con una velocidad inédita, desgastando la capacidad del ciudadano para distinguir entre información veraz y propaganda fabricada.

A diferencia de elecciones pasadas, el reto ya no es únicamente vigilar el gasto de campaña o la legalidad de los actos proselitistas, sino proteger la verdad. La democracia no solo se vulnera cuando se alteran votos, sino cuando se distorsiona la percepción del electorado. En ese sentido, la inteligencia artificial introduce una nueva forma de riesgo: la manipulación invisible, masiva y aparentemente legítima.

El vacío normativo agrava el escenario. México aún discute una regulación integral sobre la IA, mientras el calendario electoral avanza. Esto coloca a las autoridades en una posición reactiva, intentando adaptar reglas del siglo pasado a tecnologías del presente. La falta de claridad sobre responsabilidades, sanciones y límites deja abiertas grietas que pueden ser aprovechadas por actores políticos sin escrúpulos o por intereses externos.

No obstante, “satanizar” la inteligencia artificial sería un error. El problema no es la tecnología, sino la ausencia de controles democráticos sobre su uso. 

Las elecciones de 2026 no solo definirán cargos públicos; marcarán el primer gran examen de la democracia mexicana frente a la inteligencia artificial. El resultado no dependerá exclusivamente de urnas o algoritmos, sino de la capacidad del Estado, los partidos y la sociedad para establecer reglas claras, exigir responsabilidad y defender el derecho ciudadano a decidir con información libre y auténtica.

En este nuevo escenario, la democracia no compite contra la tecnología, sino contra su uso irresponsable. Y el tiempo para actuar no es después de la elección, sino ahora.

Buen fin de semana, la frase: “Haganse una limpia con un huevo, abracen un árbol o contemplen el mar, pero, ¡no sean malvibrosos!”. ¡Ánimo!

 

X:_hreyes

 

Desde mi escritorio: Fernando Mendoza: el que nadie eligió y terminó haciendo historia

Héctor Reyes

A 130 universidades les pareció insuficiente. Ninguna vio en él al jugador indicado. Hoy, Fernando Mendoza es el hombre que transformó al programa más perdedor en la historia del fútbol americano universitario en campeón nacional.

Nunca fue el elegido, ni siquiera fue aceptado como walk-on en la universidad que estaba a minutos de su casa. A los 17 años, Fernando Mendoza pasó noches enteras mirando su celular, esperando una respuesta que nunca llegó. Ese verano recorrió el país junto a su padre: 18 camps, decenas de entrenadores, más de 100 correos con sus videos. El resultado fue demoledor: cero ofertas de la Football Bowl Subdivisión, la FBS.

La Universidad de Florida no respondió. La Florida Atlantic University, FAU dijo que no. Las escuelas grandes ni lo consideraron. La única opción real fue Yale: una gran universidad, sin beca y sin un camino claro hacia la NFL. Muchos le aconsejaron conformarse, ser realista... pero Mendoza tenía claro algo: el verdadero fracaso no era quedarse corto, sino intentarlo.

Dos semanas antes del signing day de 2022, el teléfono sonó. Cal necesitaba un quarterback de emergencia: un chico flaco de Miami, con buen brazo. Viajó a Berkeley y recibió una oferta inmediata. Una sola escuela entre 134. La tomó.

El inicio fue cuesta arriba. Llegó como tercer quarterback, pasó un año completo y no jugó un solo minuto. En 2023, las lesiones abrieron la puerta y Mendoza entró directo al fuego. Perdió sus primeras cuatro aperturas, todas ante equipos rankeados. La crítica fue brutal. Su línea ofensiva colapsaba y recibió 41 capturas en dos temporadas, una de las peores cifras del país. Aun así, siguió levantándose: más de 3,000 yardas por aire, récords históricos igualados y un rendimiento académico intachable.

Pero el proyecto no avanzaba. El cuerpo técnico no apostó por él y el sistema no estaba diseñado para desarrollarlo. Entonces tomó la decisión más difícil: entrar al portal de transferencias y dejar la única escuela que le había dicho “sí”.

Eligió Indiana, el programa con más derrotas en la historia del FBS. Más de 700 descalabros, apenas tres bowls ganados en más de un siglo. Para muchos, era una locura. Para Mendoza, era una oportunidad. Bastó una frase del coach Curt Cignetti: “Voy a sacar la mejor versión de ti”.

Su motivación iba más allá del fútbol. Su madre, Elsa, vive con esclerosis múltiple, MS, desde hace 18 años. Cuando él era niño, ella ocultó la enfermedad para no preocuparlos. Hoy usa silla de ruedas. Antes de cada jugada, Mendoza piensa en ella. “Ella es mi porqué”. Impulsó iniciativas para recaudar fondos para la investigación del MS y logró reunir más de 155 mil dólares.

Entonces ocurrió lo impensable. Indiana terminó la temporada invicta, 16–0, venció a seis equipos del top 10 y ganó su primer título del Big Ten desde 1945. Mendoza lanzó 41 touchdowns, lideró la nación y ganó el Trofeo Heisman: primer jugador de Indiana en lograrlo, tercer latino en la historia y primer cubano-americano.

En su discurso habló en español para honrar a su familia: “Por el amor y sacrificio de mis padres y abuelos, los quiero mucho. Gracias de todo corazón”.

El cierre fue perfecto. En Miami Gardens, cerca de donde creció, Indiana disputó la final nacional. La jugada: cuarta y cuatro por avanzar, ventaja de tres puntos y el partido en la línea. Golpeado, Fernando Mendoza se zafó de dos defensivos y se lanzó a la zona de anotación. ¡Touchdown!.

El chico que nadie quiso cerró el partido. Indiana fue campeón nacional con temporada perfecta.

Todo empezó con un adolescente al que le dijeron que no. Fernando Mendoza demostró que el ranking no define tu límite, que el rechazo no decide tu futuro y que los expertos no escriben tu historia. A veces, un solo “sí” es suficiente. El resto lo hace el trabajo.

Estimado lector, hoy no tocamos temas políticos, porque también hay historias de superación que es bueno escribir y que sirvan para motivar, especialmente a los jóvenes. 

Buen fin de semana, la frase: Trata a las personas con el mismo valor e importancia que ellos te dan. ¡Ánimo!

 

X:_hreyes

 

Desde mi escritorio: Coahuila: seguridad que se construye con hechos

Héctor Reyes 

La seguridad pública es uno de los temas que mayor impacto tiene en la vida cotidiana de la sociedad y, al mismo tiempo, uno de los mayores retos para los gobiernos. En Coahuila, los resultados alcanzados al inicio de 2026 confirman que una estrategia bien definida puede marcar la diferencia.

Bajo la administración del gobernador Manolo Jiménez Salinas, el estado ha consolidado un modelo de seguridad sustentado en la coordinación interinstitucional, la prevención del delito y la inversión en tecnología. Esta combinación ha permitido que Coahuila registre hoy los indicadores de seguridad más favorables de los últimos 30 años, un hecho que no pasa desapercibido en el contexto nacional.

Más allá de las cifras, estos resultados reflejan un trabajo constante entre los distintos órdenes de gobierno, así como el fortalecimiento de las corporaciones de seguridad y el uso de herramientas de inteligencia que permiten anticipar riesgos y responder con mayor eficacia.

En un país donde la inseguridad sigue siendo una preocupación generalizada, Coahuila avanza con rumbo claro. El reto hacia adelante será sostener esta estrategia y evitar la complacencia, para que la tranquilidad que hoy se vive en el estado se consolide como una condición permanente y no como una excepción.

 

Para el ejercicio fiscal de 2026, el gobierno estatal ha proyectado una inversión superior a los 4,000 millones de pesos en materia de seguridad. Los ejes principales incluyen: 

  • ·Infraestructura y Vigilancia: Construcción de nuevos cuarteles y la instalación de arcos de seguridad e inteligencia en puntos estratégicos del estado.
  • ·Coordinación Federal: La estrategia estatal se mantiene alineada y homologada con la Estrategia de Seguridad del Gobierno Federal, trabajando en conjunto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana que preside Omar García Harfuch, con el cual hay una colaboración primordial, que se traduce en trabajo para beneficio del estado.
  • ·Mundial de Fútbol 2026: Se ha diseñado un operativo especial con más de 10,000 elementos para garantizar la seguridad de visitantes y locales durante los eventos relacionados con la Copa del Mundo, particularmente en apoyo a la sede vecina de Monterrey. 

 

Al término del año 2025, el modelo Coahuila presentó cifras récord en eficiencia delictiva:

  • ·Es el segundo estado más seguro del país, pero también es el estado con el menor número de homicidios de México, de los cuales, el 98 por ciento están resueltos, aquí hubo una disminución del 35 por ciento en 2025 respecto a 2024.
  • ·Las estrategias y políticas públicas que se han implementado en conjunto con la Fiscalía, con el poder Judicial, con el poder Legislativo, el Gobierno del Estado y las Instituciones federales tuvieron resultados y un impacto positivo.
  • ·Homicidios y Feminicidios: Los feminicidios registraron una baja del 55%.
  • ·Eficacia Judicial: Se reportó que el 98.9% de los delitos denunciados fueron resueltos.
  • ·Percepción de Seguridad: Ciudades como Saltillo (la capital del país más segura) y su área urbana con Ramos Arizpe, destacan consistentemente en los primeros lugares de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI. 

Ahí están los números y las acciones. Así lo resume con claridad la frase del Fiscal General del Estado, Federico Fernández Montañez: “A Coahuila lo cuidamos todos”, ya que es una labor compartida que se construye día a día con la participación de todos los sectores de la sociedad.

Buen fin de semana, la frase: “Sé fuerte, pero no grosero. Sé amable, pero no débil.” ¡Ánimo!

 

X:_hreyes

 

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